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05/04/2018

Sequía: cómo regular la cosechadora para evitar pérdidas por desgrane

En un contexto de déficit hídrico, los cultivos presentan baja altura, vainas cerca del suelo y bajos niveles de humedad: qué recomienda el Inta para no perder aún más producción durante la cosecha.

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En su último informe semanal para la zona núcleo, la Bolsa de Comercio de Rosario advirtió que, además de las pérdidas de producción en soja por caída de los rindes y problemas en la calidad, los granos estaban llegando a cosecha con porcentajes de humedad muy bajos: entre 8 y 10 por ciento.

Según técnicos del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (Inta), un contexto de déficit hídrico como el actual implica cultivos con baja altura, vainas muy próximas al suelo y bajos niveles de humedad, incrementan el riesgo de abertura de las vainas y desgrane durante las labores de recolección.

En ese marco, el especialista del Inta Manfredi en cosecha de granos y forrajes conservados, Federico Sánchez, elaboró una serie de recomendaciones para regular la cosechadora y disminuir al máximo posible estos riesgos.

Cabezales

En referencia al cabezal de la máquina, Sánchez aconsejó implementar una velocidad de avance de hasta de seis kilómetros por hora, para darle mayor oportunidad al cabezal sojero de captar estas plantas de bajo volumen, sin pasarlas por encima.

“Ajustar la altura de corte lo más cerca posible del suelo para recoger las vainas que se encuentren a baja altura y éstas no se transformen en pérdidas de cosecha”, indicó.

A su vez, aconsejó “adaptar el molinete con kits especiales, como paletas de goma, para levantar sojas de bajo volumen vegetativo” y advirtió que estos complementos “deben ser extraídos si se va a trabajar en un lote con un cultivo de desarrollo normal, ya que pueden ser causa de pérdidas”.

En este sentido, subrayó la necesidad de controlar el estado general de cuchillas y puntones, así como de reemplazar los elementos deteriorados. “Ésta debe ser una tarea diaria en un cultivo de desarrollo normal, más aún en un cultivo de bajo porte”, aseguró.

“Además, es importante medir las pérdidas de cosecha durante toda la jornada de trabajo, según la metodología del INTA, para saber qué sucede en diferentes sectores del lote”, completó.

Trilla y limpieza

En cuanto a la regulación del sistema de trilla, separación y limpieza, Sánchez recomendó estar atentos al residuo de cosecha. “Moler la paja con una excesiva agresividad del sistema de trilla provoca un gasto de energía inútil y complicaciones en los sistemas de separación y limpieza, que se traducen en el campo como pérdidas por cola”, subrayó.

En concreto, Sánchez sugirió observar el buen estado de los batidores en las cosechadoras con un cilindro convencional o con el de las muelas en las axiales. “El excesivo desgaste o el aporte de material duro sobre las máquinas producirá el mismo efecto: falta de trilla”, aseguró.

Y recordó que, al momento de regular el órgano de trilla en cultivos afectados por sequía, debe considerarse que se procesará un menor volumen de hojas, vainas y tallos, por lo que los granos estarán más expuestos al daño mecánico por fricción e impacto de los órganos de trilla.

En esta línea, Sánchez aconsejó trabajar con valores cercanos a las 400 – 450 revoluciones por minuto (rpm) en rotores axiales y a las 600 rpm en cilindros convencionales. “En la actualidad existen kits de modificación recomendados para la trilla de soja tanto para el sistema convencional como para los axiales, donde se disminuye la cantidad de barrotes de fricción casi en un 40 por ciento y, además, el diámetro de los alambres de 8 milímetros pasan a 6 milímetros”, explicó.

Daños

Además, el técnico de Manfredi recomendó que, si se detecta daño mecánico en el grano, es conveniente reducir las rpm del sistema de trilla manteniendo la velocidad de avance. Si persiste el daño mecánico, aumentar la luz de trilla cilindro-cóncavo.

“No por reducir la velocidad de avance se bajará el partido de grano, ya que muchas veces está en función de las condiciones de mantenimiento y del equipamiento adecuado”, indicó.

Para evitar el daño mecánico provocado por los sinfines de descarga, la recomendación general es no descargar totalmente la tolva y detener la descarga cuando comienza a descubrirse el protector del sinfín inferior de la tolva, llamado comúnmente “bonete”.

Por último, en la época de mantenimiento de la máquina, es necesario controlar su excesivo desgaste, dado que el borde del sinfín con filo produce un importante aumento de rotura de granos. Cuando se reemplaza, debe mantenerse siempre una luz o cama de granos de unos 15 mm para reducir el partido.

Fuente: Agrovoz

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