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05/06/2018

Una investigación de la FAUBA elaboró un novedoso mapa fitogeográfico

Los investigadores de la Facultad de Agronomía de la UBA, elaboraron un mapa fitogeográfico de la Argentina que diferencia al territorio nacional en 50 distintas unidades de vegetación.

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Una investigación de la UBA reunió la bibliografía disponible sobre la flora de nuestro país y, con ayuda de imágenes satelitales y recorridas a campo, elaboró un novedoso mapa de todo el territorio. Es libre, gratuito y, entre otras cosas, serviría en proyectos de restauración ambiental, según informó Sobre la Tierra, el sitio de divulgación científica de la Facultad de Agronomía de la UBA. El nuevo mapa fitogeográfico de la Argentina diferenció 50 distintas unidades de vegetación.

Desde la colonización europea, naturalistas y biólogos describieron la vegetación de nuestro país con mapas y estudios poco detallados que ganaron complejidad con el tiempo. Aunque disponibles, estas fuentes permanecieron desagregadas hasta hoy. Científicos de la Facultad de Agronomía de la UBA (FAUBA) publicaron un mapa integrado de la flora de la Argentina, que divide al territorio en 50 unidades de vegetación y describe sus formas y especies típicas. Los investigadores esperan que esta nueva herramienta, libre y gratuita, sea útil en iniciativas de restauración del ambiente y para conocer mejor nuestra geografía.

“El nuevo mapa describe la vegetación espontánea de la Argentina y tiene gran cantidad de usos posibles”, señaló a Sobre la Tierra Mariano Oyarzabal, investigador del Laboratorio de Análisis Regional y Teledetección– LART y añadió: “Será una herramienta de gran valor para definir nuestra geografía desde la ecología y la agroecología”.

En este sentido, el investigador explicó que el mapa, publicado en la revista Ecología Austral, permitirá enfrentar adecuadamente problemas como el cambio de la cobertura del suelo o las invasiones recientes de especies exóticas, y que podrá servir como referencia en iniciativas de restauración ecológica. “Ahora podemos saber qué tipo de vegetación había en una región antes de que fuera removida o reemplazada. Por ejemplo, si quisiéramos recuperar el bosque de quebracho colorado, el mapa nos indica hasta dónde se extendía originalmente” indicó el investigador.

“El trabajo surgió a partir de una pregunta muy práctica que nos hizo en 2013 el entonces subsecretario de ganadería: ¿Cuánto pasto se produce en la Argentina? Estaba claro que era un dato clave que estaba faltando y que debíamos estimarlo. En ese momento, el grupo de trabajo del que formo parte en la Facultad comenzó a investigar el tema”, dijo Oyarzabal, quien también es docente del Departamento de Métodos Cuantitativos y Sistemas de Información de la FAUBA.

“Nosotros sabíamos que existían muchas estimaciones de oferta forrajera para distintos lugares del país, además de los mapas fitogeográficos previos, por lo general imprecisos, parciales o incompletos. Así que el desafío para nosotros era reunir la información y ponerla en un nuevo mapa. Lo llamativo fue que recopilar los datos sólo nos llevó un año, mientras que completar el mapa nos demandó cinco”, comentó.

Oyarzabal le contó a Sobre La Tierra que para realizar el mapa fue clave basarse sobre la cartografía previa. “Nos apoyamos principalmente en el mapa que Ángel Cabrera publicó en 1976, ya que él dividió toda la Argentina en grandes territorios fitogeográficos como el Chaco, la Región Pampeana, la Región Mesopotámica, etc. Después de Cabrera, muchos botánicos y ecólogos realizaron mapas de áreas puntuales dentro sus territorios. Por ejemplo, algunos diferenciaron la Pampa Austral y la Pampa Deprimida, y otros separaron el chaco árido del semiárido. Entonces, el mayor problema era que, hasta el presente, toda esa información estaba dispersa”

Fuente: Infocampo

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